Hace como dos vidas y media que no he tocado este blog, que no me he pasado por aquí. No ha sido por estar demasiado ocupada ni por falta de ganas. Veo cualquier hoja de papel, cualquier teclado y lo siento, la sensación me recorre el cuerpo entero. No puedo escribir. Algo en mi cabeza está diciéndome constantemente que no lo haga, que si lo hago será una mierda, que todo lo que haga será una mierda, ya sea escribir, dibujar, hacer la cama, hinchar un globo o yo que sé. Es el menosprecio a mi misma, en todo, en cualquier aspecto, estoy enjaulada en un "No vales para nada". Aunque no me queda otra que restarle importancia y seguir escribiendo, aunque sea de milenio en milenio. Dudo que vuelva a escribir otro relato, pero subiré algunas cositas, fragmentos, lo que sea que pueda escribir.
Mariposas. Todos las hemos visto, esos bichejos que cada vez que las vemos nos trasladan a un mundo fantástico. Son hermosas. Todos podemos ver lo hermosas que son. ¿Sabéis qué? Ellas no pueden. No pueden ver su hermosura, no pueden ver sus propias alas. No pueden ver esos colores tan mágicos. Algunas personas son así. Son como mariposas, y no pueden ver sus alas.
viernes, 16 de mayo de 2014
Al principio.
Hace como dos vidas y media que no he tocado este blog, que no me he pasado por aquí. No ha sido por estar demasiado ocupada ni por falta de ganas. Veo cualquier hoja de papel, cualquier teclado y lo siento, la sensación me recorre el cuerpo entero. No puedo escribir. Algo en mi cabeza está diciéndome constantemente que no lo haga, que si lo hago será una mierda, que todo lo que haga será una mierda, ya sea escribir, dibujar, hacer la cama, hinchar un globo o yo que sé. Es el menosprecio a mi misma, en todo, en cualquier aspecto, estoy enjaulada en un "No vales para nada". Aunque no me queda otra que restarle importancia y seguir escribiendo, aunque sea de milenio en milenio. Dudo que vuelva a escribir otro relato, pero subiré algunas cositas, fragmentos, lo que sea que pueda escribir.
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